0447223540093

©2019 por Clínica de Análisis y Modificación de la Conducta. Creada con Wix.com

Search
  • Psicóloga Cecilia Fragoso

NO ERES LO QUE PIENSAS

Updated: Feb 10


Por Psic. Cecilia Fragoso Reyes



Durante la primera infancia, son nuestros padres o cuidadores los responsables de ir moldeando nuestro autoconcepto. En realidad, aunque parece algo que nos define siempre proviene del exterior; lo aprendemos cuando otros nos dicen lo importantes, valiosos, tontos, necios, absurdos “que somos”.

Muchas personas acuden a terapia con la siguiente inquietud: “MIS PENSAMIENTOS ME ATORMENTAN”. La enorme mayoría de estas personas han sido educadas por adultos poco empáticos con las emociones de un niño y haciendo uso de la violencia física y emocional acompañaron de frases dolorosas la infancia de quienes dependían de ellos.

Más adelante, a lo largo de las experiencias vitales, esos niños aprendieron también a decirse cosas hirientes. Por ejemplo, sacaban una mala calificación y se decían “qué tonto”, “debo ser estúpido”, “debo ser la persona más incapaz del mundo” y la secuencia de adjetivos no para. Ya no estaba su padre o madre violentos, ya no estaban los cuidadores, pero ellos mismos empezaron a suplir este rol castigador.

A veces las frases parecían cumplirse y a cada fracaso ocurría la confirmación. El juez no se retiraba.

Pero sucede algo más: la violencia sufrida en etapas iniciales y críticas del desarrollo afecta de manera negativa al cerebro; los individuos se vuelven más sensibles al estrés, presentan dificultades de afrontamiento y resolución de problemas; es predictora de ansiedad, depresión, adicciones, suicidio entre otras cosas (OMS, 2016).

Muchos de quienes recibieron una crianza acompañada de violencia desarrollan un autoconcepto rígido, generan culpa y se autodenigran por medio de sus pensamientos.

A pesar de todo lo anterior INFANCIA NO ES DESTINO, hoy tienes ante ti el resto de tu vida.

1. Los padres o cuidadores no son perfectos, dan lo que pueden dar y eso que pueden dar está seguramente vinculado con su propia historia, con lo que a su vez recibieron.

2. Si los padres/cuidadores no son perfectos, quiere decir que pueden equivocarse y su forma de ver la vida no es absoluta. No eres lo que has aprendido, no eres lo que piensas.

3. Que los padres o cuidadores se equivocaran no te ancla al pasado de manera definitiva. Te toca construir lo que falta, reaprender, desaprender, seguir adelante.

4. Tú tampoco eres perfecto(a), nadie lo es, pero con tus claroscuros te acompañarás el resto de tu vida y tan solo por eso es mejor que aprendas a tratarte bien y a amarte de manera incondicional.

5. Está lo que puedes y lo que no puedes cambiar, trabaja sobre lo que sí puedes cambiar. Enfócate en las soluciones.

Dentro de mi página https://www.facebook.com/Cl%C3%ADnica-de-An%C3%A1lisis-y-Modificaci%C3%B3n-de-la-Conducta-100688928031101/ encontrarás materiales adicionales para trabajar con estos pensamientos. Comparte si consideras que pueden servirle a alguien más.

5 views